Fase 1 – La experiencia del entorno

Descripción del lugar – mi habitación

Una habitación no demasiado espaciosa pero con la capacidad de tener todo lo necesario para poder tanto descansar, guardar de manera organizada diferentes cosas mías, y utilizarla como un espacio de trabajo. Se aprovecha bien el espacio gracias a la movilidad de la cama, la cual esta adjunta a un armario con estantes espaciosos en los laterales para guardar ropa u objetos de forma clasificada. El cuarto tiene una ventana frente a la mesa para recibir luz solar durante el día, y durante la noche o en los momentos mas oscuros de la jornada, cuenta con una luz principal en el centro del techo y un flexo junto a la mesa para mayor precisión para trabajar. También cuenta con una puerta corredera en la entrada debido al lugar de la casa en el que se encuentra. Si hubiese una puerta normal, habría dificultad en la apertura por donde se encuentra la cama, y causaría molestias si se mantiene abierta hacia fuera para las personas que circulen por esa parte de la casa. Se le suma a la habitación unos cuantos enchufes y decoración personalizada basada en mis gustos y logros. Por ejemplo, tiene banderas, posters, medallas, dibujos, fotos e incluso mapas. Todo esto permite que se convierta en un lugar que me genera una sensación de seguridad y tranquilidad cualquier día del año. Además, algo que lo hace un espacio muy característico es que cuenta con un aroma propio. Es un olor único el cual tanto yo como mi familia pueden reconocer con facilidad. Una manera en el que lo he reconocido sería estando de viaje, y al llevarme ropa, mantiene ese aroma que me recuerda a mi casa y mi habitación, y no es porque huela mal.

¿Por qué has elegido este lugar?

He elegido mi habitación ya que es probablemente uno de los lugares en los que mas tiempo he pasado a lo largo de mi vida. Es un entorno con el que estoy totalmente familiarizado y que conozco prácticamente desde que tengo memoria. He podido ver como ha ido cambiando con el paso del tiempo a la vez que iba creciendo, y gracias a esto ha reflejado diferentes etapas que he atravesado. En general, elijo mi habitación por ser un sitio en el que me siento totalmente cómodo y que conozco de esquina a esquina.

¿Qué te hace sentir a gusto?

El hecho de que sea una habitación propia me genera una sensación de confort. Esto se debe a que soy capaz de tomar la decisión de como quiero organizar los elementos de la habitación, como ordenar las cosas a mi gusto para que no me molesten o tenerlas accesibles con facilidad, y por supuesto la personalización según mis gustos, haciéndolo un lugar que me represente y que sea íntimo.

¿Existe algún elemento molesto?

Elemento como tal, diría que la localización de la casa en la que se encuentra, la cual no le es muy favorable dependiendo de la época del año. Básicamente, la ventana del cuarto da hacia una parte del edificio donde siempre entrará luz mientras que haya. En verano sobre todo es cuando peor se pasa ya que hay muchas mas horas de luz, y al no ser una habitación demasiado espaciosa, se mantiene bastante calor, haciéndola un lugar incómodo y molesto, a veces se pasa mal intentando dormir.

¿Crees que te sentirías igual en otro espacio ahora mismo?

Para mí, no creo que encuentre otro lugar actualmente donde vaya a encontrar las mismas sensaciones que siento cuando estoy en mi cuarto. Es verdad que a lo mejor podría estar en algún espacio de la casa o de algún otro lugar donde pueda notar una sensación parecida o similar, pero como mi habitación es un lugar único, no acabarían de igualarse.

¿Piensas que las condiciones de este espacio influyen sobre sus ocupantes? ¿Cómo?

Diría que si que afectan, prácticamente como cualquier espacio pienso yo. En este caso, sus características pueden hacerla tanto un lugar acogedor como molesta, dependiendo totalmente de la cantidad de personas que hayan o en que momento. En general depende de los factores de tiempo y cantidad que afectan la estancia o el paso de los ocupantes en esta habitación.

¿Cambiarías alguna cosa?

Yo sinceramente no veo una necesidad tener que hacer cambios o reformas en esta habitación. Sin embargo, si que es verdad que si se pudiese hacer algo mas amplia y espaciosa generaría mayor comodidad para circular por la habitación y poder tener la posibilidad de integrar u organizar mejor diferentes cosas del cuarto. Por el resto de cosas, me parece bien y me resulta cómodo tal cual esta a día de hoy.

Fase 2 – Lectura y comprensión de un texto y reflexiones sobre el mismo

«Atmósferas» es el texto que escribió Peter Zumthor con la intención de poder transmitir a los lectores su visión sobre la arquitectura, de una manera tanto emocionalmente como físicamente, la cual no todos son capaces de apreciar en el día a día.

Todo empieza con el autor en una pequeña plaza, quieto, apreciando y analizando cada elemento que le rodea. Desde el sonido de las personas que pasan caminando, a los locales de su alrededor, e incluso notando los rayos del sol sobre su piel en un día despejado. Zumthor se da cuenta que una vez abandona el lugar, mantiene un bonito recuerdo de él, pero no es capaz de sentir de la misma manera como era aquel lugar, incluso desvaneciendo aquella tranquilidad y bienestar que tuvo en su momento. Gracias a esto, se da cuenta que un arquitecto va mucho mas allá de su función. Un arquitecto tiene que conseguir conmover a través de la atmósfera que generé en sus obras. Y como se consigue esto? Pues nos es capaz de resumirlo con nueve características esenciales:

  1. La arquitectura como anatomía. La diversidad de materiales simples que al ser compuestos con un orden, son capaces de crear algo mucho más complejo con la función de hacer de forma correcta el proyecto.
  2. Moldeabilidad de los elementos. A través del ejemplo de la roca, enseña la cantidad de transformaciones que se pueden hacer en cada elemento, desempeñando nuevas funciones
  3. Sonidos. Desde el silencio de una habitación hasta el roce de las puertas al abrirse, genera una perspectiva inmediata sobre alguien de como se siente en un lugar, ya sea positiva o negativa.
  4. Temperatura. El autor describe como la «afinidad» del ambiente se relaciona con los tipos de materiales y colores que se usan, ya que se percibe desde la vista de la misma manera que físicamente.
  5. «Sense of home», lo que significa sentirse como en casa, es la que proporcionan todos los detalles que nos rodean, como si todo lo que hay tuviese la función de estar como está, y donde está.
  6. La naturalidad de un espacio en el que se respeta tanto la seducción y el sosiego, como si se tratase de una sala donde se baila vals.
  7. Exterior/interior. El poder del arquitecto de diseñar algo que de tal forma pueda exponerse a la multitud por su exterior, mientras que oculta miles de detalles en su interior, o al contrario.
  8. Intimidad o «escala», el factor que condiciona lo cómodo o libres que nos sentimos en ciertos espacios, como la escala inhumana de unos rascacielos o de las iglesias y catedrales.
  9. Luz. Los contrastes que aparecen en cada rincón para dar profundidad o atrapar a las personas con el más mínimo rayo de luz en mitad de la oscuridad.

Básicamente nos demuestra con cada uno de esto elementos como cuando uno se para a pensar y analizar con detalle cada aspecto que se involucra en una obra arquitectónica, nos adentramos en un mundo en el que todo detalle importa. No se pretende crear algo por necesidad, sino que con la intención de hacer obras que al igual que la música, permanezcan en el tiempo.

Retomando el primer ejemplo que usa Peter Zumthor de la plaza que tanto admira, soy capaz de relacionar esa sensación de comodidad, como que te sientes acogido por el entorno que te rodea, en otros lugares por los que he pasado durante mi vida. Por ejemplo,

Yo siempre he estado veraneando en el mismo lugar desde que tengo memoria. Mis abuelos compraron una casa frente a la playa de Canet, donde en aquel momento todavía no habían apenas edificaciones alrededor, y cada noche de verano estaba inundada por el aroma de la sal chocando contra las rocas y la frescura del viento acariciando las hojas de los árboles y el césped que no dejaba de crecer. La luna era protagonista en mitad de una oscuridad que no era tan profunda por la visibilidad de tantas estrellas que desvanecían al amanecer, mientras que la calidez del entorno permanecía cada hora del día.

Más adelante, llegaron mis padres a disfrutar de esto, y finalmente me tocó a mi también. He sido capaz de apreciar la evolución de este lugar a lo largo de los años. Cada vez más edificios, más habitantes, pero manteniendo su identidad en todo momento. Todavía tengo la suerte de poder despertarme cada mañana con los cálidos rayos del sol que entran a través de la ventana de la habitación, a la vez que caen las primeras gotas de sudor por el costado de mi frente. La ligera brisa con olor al mediterráneo que se cuela por los pequeños huecos que quedan de un ventanal mal cerrado es capaz de aliviar la temperatura que envuelve cada esquina de una casa la cual ha visto pasar cualquier cosa. Son esas pequeñas cosas las que se aprecian en el momento, pero abandonó ese lugar, los pareció aún más.

Al contrario de como comenta Peter Zumthor, al pensar en este lugar donde somos capaces de encontrar una correspondencia con cada elemento que nos envuelve, yo sigo manteniendo un incluso mejor recuerdo de los momentos que he vivido allí. Supongo que será como el dicho de, no se aprecia lo que se tiene hasta que se pierde, que sigue haciéndome sentir cierta nostalgia durante el año hasta que pueda volver. Pero como futuro arquitecto, es esa sensación la que pretendo conseguir en los habitantes que ocupen o pasen frente a mis obras. Obras que como bien nombra el autor, son mucho más detalladas que unos planos, y que contienen los elementos nombrados previamente.